DESCRIPCIÓN DE LOS CURSOS

El Centro Cultural Brasil México (CCBM) imparte un curso de portugués como lengua extranjera orientado a hispanohablantes, compuesto por 5 niveles de 72 horas cada uno. El ciclo de estudios tiene una duración de 360 horas en total a lo largo de un año nueve meses El curso contempla el desarrollo de códigos verbales, no verbales y culturales y pretende que los estudiantes, al término del programa, sean capaces de interactuar con hablantes nativos en dominios privados, públicos, profesionales y educativos.

El plan de estudios del CCBM está desarrollado de acuerdo con las directrices establecidas por la Red Brasil Cultural, la cual vigila el desempeño de los centros culturales de Brasil en el mundo, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. Este plan de estudios se distancia de modelos basados en el binomio lengua-nación y reconoce el portugués como una lengua pluricéntrica, contempla el estudio de hablas regionales, valora las expresiones populares y contrapone y caracteriza diferentes variantes de la lengua portuguesa.

El diseño prevé un alumno activo, en constante interacción, capaz de capitalizar los recursos que le brinda el aula y la institución en su totalidad (biblioteca especializada en portugués brasileño con 14,000 volúmenes, actividades culturales en correlación con el diseño curricular, acceso a concursos internacionales de creación artística promovidos por la Red Brasil Cultural, interacción con otros aprendientes de portugués alrededor del mundo, etc.) para gestionar su proceso de aprendizaje.

El material que se usa en clase es resultado de un proyecto de diseño desarrollado específicamente para el plan de estudios del CCBM. Se trata de un material propio, que gira en torno al análisis de eventos comunicativos auténticos, frecuentes y potencialmente posibles, que activan en el alumno tanto procesos cognitivos como metacognitivos para el desarrollo de competencias comunicativas, culturales y estratégicas.

En nuestro sistema de enseñanza, los profesores guían a los estudiantes en el proceso de aprendizaje y también protagonizan su propio proceso de actualización. No están concebidos como transmisores de conocimiento gramatical sino como agentes activos en la construcción colaborativa del aprendizaje de la lengua mediante la comprensión y análisis de usos lingüísticos específicos, capaces de promover el aprendizaje autónomo y de contribuir al desarrollo de estrategias comunicativas por parte del alumno.